La piel como lienzo

No se si es porque siempre he tenido problemas dermatológicos (mi espalda, por ejemplo, parece el campo de batalla de las trincheras de la IWW) o porque nunca he podido borrar de mi mente el brazo de un viejo legionario con los tatuajes del escudo de la Legion y el típico corazon con la frase “Amor de madre” envejecidos cual papel arrugado. El caso es que personalmente nunca me haria voluntariamente un tatuaje. Posiblemente por ser dibujante me costaria decidir que dibujo ostentar en mi piel (y que no me cansase de verlo) y por otro lado si me decidiera, mi carácter crítico siempre acabaria viendo “defectillos” al dibujo (especialmente si fuera mio). Por eso creo que nunca me tatuare voluntariamente nada. No obstante involuntariamente, tengo tatuados un par de puntos en mi mano izquierda, resultado de una plumilla que intente coger al caerseme de las manos… gajes del oficio del dibujante, pero no obra en el lienzo.