Abolir el fin de semana, una gran idea

Una vez escuche en la radio a un psiquiatra (del cual, desgraciadamente, no recuerdo su nombre) hablar de una extraña teoría suya en la que proponía la abolición del fin de semana para vivir mucho mejor. A primera vista tal teoría horroriza a cualquiera, pero una vez hacemos el esfuerzo de superar la aprensión inicial que nos causa tal idea y si escuchamos con atención lo que nos propone, sin duda descubriremos que es una de las teorías mas interesantes que jamás abremos oído.

El psiquiatra decía que el fin de semana no servia para nada. Realmente el fin de semana (en el supuesto de que dispongamos de el enteramente, y eso en muchos casos, ya es mucho suponer), tan solo son (supuestamente) 2 días de descanso. Realmente el sábado mayoritariamente lo utilizamos para limpiar, ordenar y abastecer nuestro hogar con lo cual perdemos prácticamente todo el día en esas agotadoras ocupaciones. El domingo por la mañana, generalmente es el único espacio de tiempo que disponemos realmente para “descansar”, pero el domingo por la tarde ya no descasamos (sea física o mentalmente), porque empezamos a preparar física o mentalmente el lunes y eso neutraliza nuestro ánimo y capacidad de relajación. Según el doctor, el ser humano necesita de unos 3 días de “cambio de ritmo” para empezar realmente a descansar.

El ser humano como animal que es, necesita de un periodo de tiempo de aclimatación a los cambios, pongamos un ejemplo: Si cogemos un coche y realizamos 200 Km de golpe, sin paradas de ningún tipo, cuando bajamos del automóvil nuestras piernas y nuestra cabeza estan cuanto menos entumecidas. Nuestro cuerpo no ha tenido tiempo de “asimilar” el cambio que provoca un desplazamiento tan antinatural (lo natural seria ir andando, a un ritmo de velocidad muy diferente). Ya no hablemos del efecto que nos produce un viaje en avión, que por otro lado todos conocemos, es muy superior al que hemos descrito, especialmente en viajes largos con cambios horarios etc…

De igual manera que los viajes rápidos afectan nuestro cuerpo, el cansancio acumulado por el trabajo necesita “de un tiempo de recuperación”.

El doctor proponia lo siguiente:

Como hemos visto que el fin de semana es insuficiente para “recuperar” el cansancio físico y psíquico acumulado deberíamos trabajar 3 semanas ininterrumpidamente para luego descansar 1 semana entera, de la cual, como hemos visto, utilizariamos el 1ª dia en limpiar, ordenar y abastecer nuestro hogar, el 2º, 3º en “acostumbrarnos al cambio de ritmo” y los 4 restantes a “descansar realmente” y recuperar energias tanto físicas como psíquicas. Este ritmo de trabajo de 21 dias y 7 de descanso se veria complementado por 2 semanas de vacaciones 3 veces al año.

De igual manera que los fines de semana no sirven para nada, las vacaciones de verano (que supuestamente disfruta todo el mundo, pero que en la mayoría de los casos no llegan a esos teóricos 30 dias de descanso), suponen al volver al trabajo, un auténtico trauma sino una depresion, ya que el cuerpo si descansa mas de 2 semanas “se acostumbra a una forma de vida diferente” y le resulta muy traumatico cambiar bruscamente esa forma de vida placentera por otra mas activa y estresante.

Esta excitante teoría desgraciadamente es de difícil implantación a nivel social, basicamente porque seria un cambio social importantísimo a nivel global. Si los “lobbys” y los gobernantes fuesen inteligentes y lo implantaran, sin duda, con una organización del trabajo más racional, las personas seríamos muchísimo mas productivas y eficientes. Al estar más descansadas, seriamos más felices, tendríamos menos enfermedades deribadas del agotamiento, del sistema nervioso… estress, infartos, depresiones e indudablemente bajaría el número de suicidios en el mundo. Actualmente a nivel mundial el suicidio es la primera causa de muertes, por encima de las epidemias y las guerras. (Cada 40 segundos una persona se suicida en el mundo y eso sin contar los que lo intentan y no lo consiguen)