La inspiración no existe

Algunos de mis alumnos de la Escuela de cómic Joso a menudo me llaman “Sensei” (de ahí he sacado el título de este apartado).
Cada año busco un momento u otro para decirles a mis discípulos que no se acostumbren a trabajar escudándose en la frase “es que hoy no estoy inspirado” es un autoengaño, o la mayor tomadura de pelo que pueda hacerse. “La inspiración” surge automáticamente al tener un trabajo que realizar (o un proyecto delante de tus narices), hay que meterle todo tu empeño y profesionalidad en ello.
Todos tenemos días buenos (Inspirados) y días menos buenos (no inspirados), pero eso no es excusa para no ponerse a trabajar intentando dar lo mejor de ti.

Pongamos un ejemplo:
¿Qué pensaríais si fuerais al médico diciendo que tenéis unas almorranas dolorosísimas y el doctor os recibiera con un careto melancólico y os dijera?…”Lo siento hoy no le puedo atender…no estoy inspirado”